Lluvia por todas partes. Dentro de mi guitarra, bajo las mesas del comedor, del vaso de agua a mi garganta, de entre los dedos de mis pies. Lluvia disparada de mis yemas, lluvia líquida estrecha. Lluvia caminando por la vereda, sonriendo. Lluvia de desierto. Calmada, danzante, sonora, fría y recorre mi espalda. Mi lluvia, tú.